¡Quememos los libros!

Esta frase es el inicio de un artículo que creo que puede ser interesante comentar. Os animo a que lo hagáis.

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18 pensamientos en “¡Quememos los libros!

  1. Este artículo me ha gustado bastante y ha producido en mí diversos pensamientos. Como el autor, condeno la quema de libros y la creación del índice de libros prohibidos que años atrás provocaron la reducción del acceso al conocimiento y la mitigación de la libertad de expresión.

    Entiendo la concepción de la biblioteca actual como un espacio donde estas prácticas pasadas no tienen cabida. La biblioteca ha de velar por el libre acceso a la información y jamás constituir una frontera inquebrantable al autodidactismo, pues el avance de estos años debe verse reflejado en alguna acción y no hay mayor representación que la que supone la biblioteca que hoy en día conocemos.

  2. Es un artículo interesante con un título muy llamativo. Me recuerda a una frase de Fahrenheit 451 que decía algo como “he oído que antes los bomberos no quemaban libros, sino que apagaban incendios” a lo que contestaban “que tonterías dices”.
    Es increíble que hasta el siglo XIX existieran listas de libros prohibidos y aún hoy, sigamos arrastrando la dictadura franquista.
    En su momento ya se planteó el problema de si en las bibliotecas debería estar el “Mein kampf” de Hitler o no, Lo entendían como un incentivo para alentar ese tipo de ideologías, y no como fuente de comprensión de la historia o estudios antropológicos.
    Aun así las bibliotecas han conseguido superar todas estan trabas y son una fuente inagotable de todo tipo de información.

  3. Me parece un título controversista ya que defiende lo contrario a la quema de libros; la libertad de expresión.
    Lo hace desde el ámbito de las bibliotecas públicas en las que todos contribuimos a construir con nuestros impuestos desde la educación pública.
    Juan Sánchez hace una leve crítica de la política actual y de la corrupción, desde el punto de vista de la concepción propia y única de una idea y “auto-evaluación” correcta sobre ella.
    Enfoca la idea desde la quema de libros de la época del franquismo. De ahí sobreviene este título. Denuncia la censura que existe y existía debida a actitudes totalitarias y represoras ya provenientes de ciertas personas o de sus intereses económicos, y del control ideológico y social que pretenden imponer.
    En mi opinión hemos avanzado bastante en el ámbito de la transparencia, aunque no lo suficiente en materia de justicia ni libertad de expresión, la cual está muy recientemente censurada.
    La llamada “Ley mordaza” dota ciertos actos como infracciones administrativas con multa asociada, pero no son delitos.
    Pese a la inconformidad de los ciudadanos siempre prevalece la opinión y la idea intachable de los poderes públicos frente a la ciudadanía de la que ellos también forman parte.

  4. Este artículo me ha parecido muy interesante y me ha hecho reflexionar sobre varios aspectos. Es cierto que la sociedad ha avanzado en todos los sentidos (ideología, tecnologías…), pero la libertad de expresión parece seguir estancada en el pasado. En la actualidad, con todos los medios que poseemos para expresarnos e informarnos, parece que tenemos menos derecho a ello. No solo es la sociedad la que nos oprime, atacándonos en cuento decimos nuestra opinión, los propios políticos se empeñan en no dejarnos expresar nuestras inquietudes.
    Leer este artículo me ha hecho abrir los ojos y pensar en la biblioteca pública como lugar de libertad. Cualquiera puede ir a una biblioteca e informarse sobre el tema que quiera. En el momento que la biblioteca sufra censura, se acabará totalmente la libertad de expresión.
    Esto me hace reflexionar sobre otro aspecto: las bibliotecas públicas desempeñan un gran papel en la sociedad, pero a la vez son unas grandes desconocidas. Se debería dar más difusión a la biblioteca, a su papel en la información y en la libertad de expresión.

  5. Como bien dice el artículo, la quema de libros fue una práctica propia en épocas pasadas, para evitar que la gente tuviera acceso a la llamada cultura de las letras, es decir, que fueran capaces de pensar por ellas mismas ni tener nada que les incitara a ello, no era algo permitido.
    Hoy día se tiene algo más de acceso a libros de distinta índole, pero siempre quedará esa pregunta, ¿se siguen prohibiendo algunos? La respuesta, lamentablemente, sería si. Pero tal y como dice el artículo, la creación de las bibliotecas públicas ha sido un gran acercamiento hacía aquellos libros que en algún momento eran inalcanzables. Y no solo eso, sino permitiendo el acceso a todo tipo de usuarios, por lo que su alcance es mayor al no tener restricciones.
    Pero más allá de todo, como se comenta en el artículo, las bibliotecas públicas han permitido ese acceso a una cantidad de libros y deben seguir ejerciendo ese trabajo, pues son una de las maneras más sencillas que los usuarios o no usuarios habituales tiene de localizar información y de acceder a todo aquello que les permita crecer, aprender y mejorar.

  6. El artículo me ha parecido interesante y, sin lugar a dudas, fundamental en la exposición de un problema real: el del intento de censura del que piensa diferente.
    Como se expone en el artículo, la censura de la información ha sido una constante a lo largo de la historia mediante el desarrollo de sistemas de prohibición y limitación del libre acceso a la misma.
    Es cierto que las bibliotecas juegan y han jugado un papel imprescindible – especialmente en democracia – en cuanto a la libre difusión del conocimiento, sea cual sea su naturaleza. Y creo que es nuestro deber, como sociedad democrática, luchar por que esto siga siendo así, por la – todavía necesaria – consecución y mantenimiento de derechos relativos a la libertad de expresión y pensamiento, pero también al libre acceso al conocimiento. Debemos defender que las bibliotecas sigan siendo una puerta abierta al conocimiento y a la información, cualquiera que sea su índole.

  7. Sin duda un artículo con un titular muy apelativo. Pero dejando a un lado su titulación, lo importante es que incita a pensar. Por desgracia la manipulación cultural siempre ha existido y si no se toman las medidas oportunas, seguirá existiendo. Entiendo la indignación mezclada con impotencia que siente este hombre al ver que según que tipo de obras no pueden presentarse en su biblioteca pública. Además considero que lo peor es la “hipocresía” de los que realizan su particular censura pero después se les llena la boca apoyando la libertad de expresión.

  8. Sin lugar a dudas este artículo es muy interesante y me ha hecho reflexionar sobre la importancia que tienen las bibliotecas públicas como fuente de conocimiento. No podemos pasar por alto el poder que estas tienen, y la prueba de ello es que en la actualidad siguen apareciendo nuevos “censores” a pesar de que como bien explica el autor se consideran “paladines de la libertad de expresión”. Los profesionales que trabajan en las bibliotecas públicas y los directores de las instituciones de las que estas dependen nunca deben pasar por alto que en los fondos de la biblioteca todas las ideas tienen cabida siempre y cuando estas sean fuentes de conocimiento como tal. Las ideas políticas, religiosas, etc. nunca deberían interponerse al correcto funcionamiento de la biblioteca. Sin duda estoy muy de acuerdo con el autor cuando comenta que el hecho de que existan estos ataques a la libertad de expresión son la prueba de que nuestra democracia tiene debilidades.

  9. La biblioteca debe ser un lugar de culto sin ningún tipo de barreras, donde poder encontrar cualquier libro, independientemente de su ideología política o religión siempre y cuando no inciten al odio o la violencia. Cualquier usuario tiene derecho a poder encontrar en ella, un libro publicado que sea de su interés. ¿Quiénes tienen derecho a imponer que libros deben estar o no en las estanterías de nuestras bibliotecas? Como dice el artículo, son financiadas con los impuestos de los ciudadanos, cada uno con una ideología, religión, sexo o pensamientos diferentes.
    No imagino la cantidad de libros que se perderían durante la censura y que nunca sabremos que existieron.

  10. Sin duda se trata de un artículo que incita al pensamiento. Es obvio, que la prohibición de la lectura de libros en la antiguedad, supuso una reducción del conocimiento y la sabiduría de la sociedad.
    Hoy en día, podemos disfrutar de toda la información que las bibliotecas nos ofrecen, y que incluso nos incitan a una mayor lectura y conocimiento. Podemos disponer de información sin necesidad de solicitarla, lo que supone un enriquecimiento de la población.
    En cuanto al título que se nos ofrece al inicio, ¡Quememos los libros!, considero que sería más oportuno poner: ¡Queremos los libros!, puesto que hemos y seguimos luchando por la libertad, por la libre lectura, la información pública y el conocimiento propio y social.

  11. Artículo que resume a la perfección el problema de tolerancia presente en la sociedad de nuestro país. Si por algo tiene que caracterizarse una democracia es por la participación de todos los ciudadanos, y no se debe prescindir de muchos documentos que pueden resultar útiles en la actualidad y en el futuro por el simple hecho de no representar nuestro pensamiento.

    Coincido totalmente con las ideas aportadas por el autor del artículo y considero fundamental la existencia de bibliotecas libres, en las que los usuarios puedan saciar todas sus necesidades de información.

  12. El artículo me ha resultado bastante interesante y nos hace reflexionar sobre cómo es y cómo queremos que sea nuestra sociedad. Como ya han dicho mis compañeros, la democracia es un factor clave en la sociedad y los libros ayudan a respaldar e incentivar este concepto, por lo tanto, no se debe prescindir de ellos, aunque en menor medida, se sigue haciendo, desgraciadamente. Gracias a las bibliotecas públicas cada vez es menor la censura de libros, y ahora podemos acceder a aquellos que antiguamente no era posible verlos en ningún lado.

  13. Un artículo muy interesante que me hace plantearme muchas cosas. No quiero ser apocalíptica, pero con los últimos acontecimientos relacionados con la falta de libertad de expresión, hace replantearse la libertad verdadera que tenemos aquí y si en cierta forma hemos vuelto al medievo con la quema de libros y la censura. Quizá ahora no se quemen como tal los libros, pero el Estado y su oligarquía mueven sus hilos para que aquellas publicaciones que realmente no les interesa que se lean, desaparezcan, no se les de importancia o visibilidad, o directamente que no se publiquen.
    Aquí es donde entran las bibliotecas, centros del saber que deben luchar porque estas publicaciones si tengan cabida en nuestra sociedad. Son las defensoras del conocimiento que dan visibilidad a esta clase de documentos.

  14. El artículo propuesto para comentar me ha resultado muy interesante y me ha hecho pensar acerca de los efectos de la censura, la prohibición y la destrucción de libros en tiempos pasados que además de acotar las posibilidades de aprender a las personas que pertenecían a esas sociedades, quizá serian de gran utilidad en la actualidad.

    Por suerte, el paso del tiempo y el progreso nos han liberado de conductas bárbaras y hemos aprendido de los errores cometidos en el pasado. En la actualidad, todos tenemos el derecho de poder acceder a toda clase de libros, documentos, información en general.

    La idea de biblioteca que tenemos en la actualidad dista mucho de aquellas conductas, por fortuna. La biblioteca es una fuente de saber y de conocimiento en la cual podemos encontrar documentos de todas las clases, sin restricciones de ningún tipo.

  15. Este artículo ha hecho que piense en la importancia de la censura en las bibliotecas. La censura ha formado parte a lo largo de toda la historia de nuestra vida. A día de hoy quizá de distinta forma pero sigue teniendo lugar.
    Como defiende Juan Sánchez Sánchez, las bibliotecas son un servicio básico y debería estar libre de cualquier censura, ya sea ideológica, política, religiosa o condicionada. La biblioteca es un espacio de aprendizaje de información y de ideales. Es un espacio al que acceden usuarios de todo tipo, con pensamientos e ideologías distintas. Esto crea una riqueza cultural que no debería de ser un problema sino una ventaja social.

  16. Me parece un artículo realmente interesante ya que a día de hoy mucha gente piensa que somos totalmente libres y que nos llega toda la información, pero la situación real es que todavía y pese a estar en siglo XXI esto no es así.

  17. Este artículo me ha parecido bastante interesante ya que trata temas interesantes tales como la manipulación cultural, algo que siempre ha existido. Es decir, la exclusión del que piensa diferente. Realmente, es algo que hemos visto durante toda la historia de la civilización y que tristemente a día de hoy sigue sucediendo.
    Como bien dicen mis compañeros, el papel que juegan las bibliotecas (y sobre todo las públicas) es esencial y juega un papel imprescindible en la libre difusión del conocimiento, aunque aun existen aspectos que limar, para llegar a tener una total libertad de información y conocimiento.

  18. Ninguna ideología, o tendencia de lo que se considere políticamente correcto debe nunca censurar la libertad de expresión o publicación de ideas, sea cual sea su origen, es más incluso aunque tenga un origen en la violencia, o en valores que podríamos considerar anti-democráticos. Las ideas están para eso para exponerlas y poder rebatirlas no para hacerlas desaparecer, obviando así su ciclo de vida.

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