Cómo organizar mapas antiguos

Planteo aquí un problema que surgió en un archivo hace ya algunos años, debido a la pregunta de un investigador.

Las cartas náuticas son fuentes muy utilizadas y treméndamente interesantes para los investigadores. Sin embargo, su estudio y análisis presenta muchas lagunas para la profesión documental.

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La directora técnica del archivo histórico descubrió que existía una colección de cartas náuticas de importancia. Eran unas 1000 cartas de los siglos XIX y principios del XX, pero la colección no está completa (falta casi el 40%). Este fondo puede incrementarse en cualquier momento debido a donaciones e ingresos. El personal que estaba allí destinado las había colocado en cajones (planeros), pero sin seguir orden alguno. La directora técnica preguntó a algunos de los empleados del archivo cómo pensaban que debían organizarse. Remito repuestas y pido opiniones sobre las diferentes opciones que se le plantean:

– Trabajador 1: Las ordenaría por tamaños.
– Trabajador 2: Es partidario de ordenarlas por número current.
– Trabajador 3: Mantiene que se debería respetar el número de plancha que lleva cada carta, y usarse como identificativo.

Nota. El número de plancha lo otorga el centro de producción de las cartas. Está formado por números consecutivos.

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17 pensamientos en “Cómo organizar mapas antiguos

  1. Desde mi punto de vista, la mejor opción sería la ordenación mediante número current puesto que sería lo más cómodo y eficaz a la hora de incluir nuevas aportaciones a la colección. A su vez, seguiría una secuencia lógica mucho más natural que por ejemplo la clasificación por tamaños.

  2. En Archivística, se prefiere la ordenación por número current, pero puesto que no sabemos el criterio que siguió el productor, puede que fuera mejor ordenarlos cronológicamente. Aunque puede que esto tambien sea arbitrario por ser una división que realizamos nosotros.

  3. A mi parecer, la forma correcta de ordenar estos mapas sería por número current. Como la colección no está completa, si algún día alguien donase los mapas que faltan, nos permitiría organizarla en un orden lógico y sin la necesidad de estar moviendo nada en el archivo.

    Ordenarlos por tamaños sería un error ya que lo único que tienen en común es un dato menor, de poca importancia. Ordenarlos por el número de plancha, sería más útil que el anterior, pero tampoco nos aportaría ninguna similitud entre los documentos. Solo nos diría el orden en que se hicieron.

  4. Bajo mi punto de vista lo más lógico es ordenarlos según el número de plancha, coincido totalmente con el trabajador número 3. Si cada carta lleva un número otorgado por el centro de producción este es el mejor identificador, ya que probablemente toda la colección estará producida por el mismo centro. Dado que este número es consecutivo si en el futuro recibimos el resto de la colección o parte del resto este mismo número nos indicará la posición que debe llevar.

  5. Considero que la mejor manera de organizar las cartas es siguiendo el número de plancha de cada carta como identificativo. Al ser un número asignado por el productor, la organización realizada en el archivo mantendría reunidos los documentos según su procedencia. Además, de este modo se respetaría el principio del orden original, manteniendo el orden asignado desde la entidad de origen.

    Creo que es la mejor solución, pues se adapta a la incorporación de nuevos ejemplares respetando los principios básicos de la archivística, y resulta mucho más práctica en cuanto, no solo a la ordenación, sino también a la localización en el archivo, la descripción y el potencial análisis de las cartas.

  6. En mi opinión, pienso que la mejor manera de organizar las cartas es mediante el número current, pues permite ordenar los documentos facilitando su posterior localización en las estanterías. Es una ordenación que permite añadir posteriormente las cartas o documentos que se encuentren de manera intermedia entre los que ya estaban ordenados, pues como dice el enunciado, la colección no está completa. A su vez, la ordenación que ofrece el trabajador número tres, mediante el número de plancha que a cada carta le ha sido otorgado, podría ser de utilidad pues haría referencia al orden dado por el centro de producción, lo cual puede ser una opción para tratar de mantener el orden en el que fueron realizadas, pero a la hora de introducir las que faltan podrían surgir más problemas. Aún así, esta opción también podría ser una buena manera de ordenar, pero en la opción de número current puede resultar más fácil introducir documentos intermedios.
    Y en cuanto a la primera opción de ordenarlos por tamaños no veo la forma en la que esta ordenación pudiera ser totalmente relevante.

  7. Desde mi punto de vista, coincido con la propuesta del trabajador número dos. Por un lado, considero que la mejor opción para poder organizar las cartas es mediante el orden númerico-cronológico (número current). Mediante esta ordenación y debido a que la colección no está completa, en una posterior recuperación de nuevas cartas será más sencillo poderlas incluir en su lugar correcto para su búsqueda.

    Sin embargo, por otro lado también veo correcta la ordenación de las cartas mediante el número de plancha. Debido a que este número es otorgado por el propio centro productor, las cartas seguirán un orden más exhaustivo que hará más sencilla la localización de las mismas, así como el buen orden a la hora de incorporar nuevos ejemplares.

  8. Estoy de acuerdo con el pensamiento de mis compañeros. Considero que ordenar las cartas mediante el número current (propuesta del trabajador número 2) sería lo más eficaz pues, si se encontraran las cartas que faltan en la colección, sería posible incluirlas en el orden.
    Pero también sería posible incluirlas de buena manera siguiendo la propuesta del trabajador número 3, pues el número de plancha es asignado por el centro de origen y permite por tanto, ordenarlas debidamente.

  9. Como ya han dicho mis compañeros, la mejor opción es la dos. Si utilizáramos la primera numeración (por tamaños) sería mucho más incómodo ir añadiendo el resto del fondo. Por esto es importante utilizar la numeración current, así podremos ir completando el resto del fondo de una manera sencilla y práctica.

  10. De acuerdo con mis compañeros considero que la mejor opción es la que ofrece el trabajador 2, la ordenación por número current. La opción del trabajador 1, la ordenación por tamaños, es incomoda y haría de la búsqueda de esas cartas náuticas algo complejo. La opción del trabajador 3, tampoco me parece la más adecuada ya que si el número identificador lo otorga cada centro de producción del que procedan las cartas, los números podrían repetirse si provienen de distintos centros de producción.

  11. Como han dicho mis compañeros, tanto la opción del trabajador nº 2 (partidario de ordenarlas por número current) como la opción del trabajador nº3 (mantiene que se debería respetar el número de plancha que lleva cada carta, y usarse como identificativo) pueden ser interesantes a la hora de organizar mapas antiguos.

    Descartaría siempre la opción del trabajador nº1 (las ordenaría por tamaños), puesto que provocaría cierto desorden a la hora de introducir material nuevo.

    Si he de inclinarme por uno, elegiría la opción del trabajador nº2, porque para archivos de características históricas me parece correcto seguir un orden cronológico.

  12. Yo también coincido con el trabajador número dos, las ordenaría por número current. De este modo, si seguimos ampliando la colección, nos permite ir ordenandolos de una manera más sencilla y facilitando su posterior localización.

  13. Coincido con el trabajador 3 en que se debe respetar el número de plancha que lleva cada carta y usarse como identificativo, ya que si recuperasemos el resto de la colección sería sencillo encontrar el lugar correspondiente a las cartas que faltan.

  14. Desde mi opinión ordenaría los mapas de acuerdo al trabajador 3, utilizando el número de cada plancha como identificativo para facilitar así su recuperación y respetando el principio de procedencia. De todas formas, la idea del trabajador nº 2 también es buena ya que así, como dicen mis compañeros, podemos añadir nuevos documentos que aparezcan posteriormente.

  15. En mi opinión, creo que sería más adecuado el nº 2, por número current, porque considero que establecer un orden númerico-cronológico puede resultar más sencillo a la hora de encontrar después los documentos o añadirlos en caso de que falten algunos. También considero que se podrían agrupar mediante el nº 3, es decir, el número de plancha, puesto que se trata de un número único y representativo que muestra un solo documento y que respeta al máximo el principio de procedencia.

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