Los estudiantes son incapaces de reconocer cuando una noticia es falsa o verdadera

Estimad@s alumn@s, en un blog amigo han publicado esta entrada. Como creo que es de gran interés para comentar, esta semana os propongo que opinéis sobre ella. Un saludo.

Universo Abierto

Evaluating information: the cornerstone of civic online reasoning. [e-Book]  Stanford, CA, Stanford History Education Group, 2016.

Texto completo

Durante el último año y medio, Stanford History Education Group ha probado y validado un banco de evaluaciones que analizan el razonamiento ciudadano en línea: la capacidad de juzgar la credibilidad de la información que reciben los jóvenes a través de móviles, tabletas y ordenadores.

Entre enero de 2015 y junio de 2016, se proporcionaron 56 tareas a estudiantes de 12 estados. En total, se recopiló y analizamos 7.804 respuestas de los estudiantes. La encuesta incluye escuelas con bajos recursos en el centro de la ciudad de Los Angeles y escuelas bien equipadas en suburbios fuera de Minneapolis.

Las evaluaciones universitarias, se centraron en búsquedas en la Web en seis universidades diferentes, que iban desde Stanford, una institución que rechaza el 94% de sus solicitantes, a las grandes universidades estatales que admiten a la mayoría de los estudiantes.

Entre los…

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20 pensamientos en “Los estudiantes son incapaces de reconocer cuando una noticia es falsa o verdadera

  1. Desde que el entorno web se globalizó han proliferado los sitios satíricos donde personas que comparten el mismo sentido del humor envían posts e intercambian bromas.

    No obstante, es difícil entender estos intercambios de bromas si no estás dentro del círculo. Por ejemplo, la web de El Mundo Today ya ha dado más de un susto con titulares como “La CIA da por finalizado su plan para matar a Fidel Castro de viejo”.

    Es por tanto que en ocasiones cuesta discernir si se trata de un sitio de noticias reales o cómicas y quizás al ser el colectivo de estudiantes los que más tiempo pasamos en internet, seamos el grupo con mayor índice de riesgo a la hora de detectar la fiabilidad de una noticia.

    Planteo la idea de que en estos sitios se escriba una pequeña advertencia al inicio o pie de página para que el lector sea consciente del tono en el que se narra la noticia.

    Fuente: http://www.elmundotoday.com/2016/11/la-cia-da-por-finalizado-su-plan-para-matar-a-fidel-castro-de-viejo/

  2. El problema planteado se basa en que ciertas personas dedican su tiempo a plagiar la apariencia de páginas webs de periódicos oficiales, como podría ser EL MUNDO o EL PAÍS, y a difundirlas en redes sociales. En este caso es más difícil de discernir, pero al leer el contenido puede ser evidente su falsedad, generalmente por el carácter humorístico que tienen.
    Por lo general, las noticias de este tipo tienen información suficiente para validar su contenido, como la fuente de las imágenes, la URL, la extensión, la autoría, la jerarquía organizativa de la página… etc
    También podemos contrastar por nuestra cuenta la noticia y buscarla en la base de datos de dicho periódico.
    Como ha dicho Ángela, algunos “periódicos” se dedican enteramente a redactar este tipo de noticias falsas con un toque de humor o crítica.

  3. Vivir en la era de la información también tiene sus aspectos negativos, y este es uno de ellos. Actualmente tenemos tanta variedad, libertad y facilidad a la hora de elegir fuentes de información que muchas veces podemos caer en la trampa de estos portales de dudosa fiabilidad.

    En un mundo en el que no podemos fiarnos ni de la información aportada por los medios tradicionales y consolidados, es trabajo nuestro decidir de manera correcta e indagar en las posibles infracciones que comete un portal falso para distinguirlo del resto. Aspectos como la URL, o los aportados por la compañera en el comentario anterior pueden ayudarnos a evitar el engaño.

  4. Con el aumento de información en Internet, es verdaderamente fácil encontrar noticias y dudar si pueden ser o no verdaderas. Es cierto, que los jóvenes utilizan más las redes sociales para estar informados, pero no son conscientes de que crear una información falsa es demasiado sencillo.
    En muchas ocasiones, esas noticias se difunden con rapidez a través de todo tipo de redes sociales, sobretodo Twitter y Facebook, sitios en los que la gente comparte la información falsa asumiendo que es verdadera, porque no se han molestado, quizá, en buscar la información en cualquier medio oficial para corroborarlo. Como dice el artículo, esas redes sociales están tratando de crear medios para detectar falsas noticias y evitar la difusión a grandes masas, pues no sería la primera vez, y digamos que tampoco la última, que una falsa noticia ha acabado en un periódico o una revista ofreciéndola como verdadera.
    Es por ello, que hay que recalcarles a todos los estudiantes que a pesar de que Internet es una gran fuente de información, hay que llevar cuidado con lo que se dice o comparte, porque un fallo puede llevar a creer al resto del mundo que algo es verdad cuando no lo es. Para ello, lo medios oficiales también hacen eco en las redes sociales como una manera de compartir la información “real” de manera más rápida y con una mayor difusión.

  5. Vivimos en una era en la que podemos encontrarlo prácticamente todo en internet y creo que esto ha hecho pensar a prácticamente a la sociedad entera, que lo que allí leemos es cierto. No es raro entrar en alguna red social y ver que un amigo a compartido una noticia que, viendo su procedencia y contenido, es totalmente falsa.
    ¿Por qué la gente no sabe distinguir entre la verdad y la mentira en internet? Al igual que gran parte de nuestra sociedad cree que todo lo que sale en televisión es real, lo cree de internet. Y es que nadie nos ha enseñado a pensar lo contrario. No hay una educación social que nos ayude a distinguir entre lo verdadero y lo falso en cuanto a noticias o informaciones. Nuestra sociedad está hecha a creérselo todo y así no es que nos vaya demasiado bien.
    Iba a decir que posiblemente, gente con un nivel cultural o de estudios alto puede distinguir entre una noticia verdadera o un bulo en internet, pero este estudio dice todo lo contrario. En mi opinión, como ya he dicho antes, tenemos una mentalidad que nos hace creer en todo lo publicado antes de reflexionar si puede ser cierto o falso. Esta es la educación que nos han dado hasta ahora, pero deberían poner medidas. Enseñar esto a niños de instituto o de finales de primaria, que empiezan a usar internet para realizar trabajos o buscar información, sería un gran aprendizaje para el futuro.

  6. El problema de la era de la información que vivimos reside en que la sobreinformación es un problema en tanto que no sabemos seleccionar la información. Consumimos la información como los programas de televisión, “zapeando” entre las redes, los periódicos, etc, y acabamos por tomar ambos como fuentes fiables.
    A veces olvidamos que cualquiera puede escribir una noticia en internet y somos incapaces de usar nuestra capacidad crítica o contrastar fuentes. Esto se muestra muchas veces incluso como algo “positivo”, como cuando cuelan una noticia falsa en los noticiarios por motivo del día de los inocentes, o incluso se satiriza, como ha mencionado la compañera Ángela en El mundo today.
    Son famosas, además de las falsas noticias, los falsos datos, como el que se realizó a Wikipedia cambiando la fecha de defunción de Michael Jackson (haciéndolo vivo).
    Este tipo de cosas debería llamar más la atención porque, aunque parezca divertido, es preocupante la poca capacidad de selección que nos hemos acostumbrado a usar, convirtiéndonos en simples consumidores (de información) sin criterio.

  7. Con el uso globalizado de Internet surgen muchas ventajas, pero también bastantes inconvenientes. Sí es cierto que hay cientos o más bien, miles de noticias falsas en toda la red.
    Para aprender a diferenciar las noticias falsas de las verdaderas existen unas cuantas páginas web que identifican bulos, aunque su uso por los no profesionales de la comunicación es más bien escaso.
    Por otra parte hay noticiarios, como bien ha indicado mi compañera Ángela Cánovas, que se dedican a publicar noticias “chorras”, es el caso de El Mundo Today, en los que todas las noticias son falsas y buscan en mero entretenimiento del lector.
    Desde mi punto de vista, es la falta de criterio y de interés la que hace que no distingamos entre noticia falsa y verdadera, al menos entre los que usamos día tras día Internet. En mi caso, cuando veo faltas de ortografía en una noticia “bombazo” o que no ha salido en ningún medio suele dudar y tacharla de falsa porque como ya sabemos de sobra cualquiera puede publicar en Internet.

  8. Debido al uso globalizado de Internet y la libertad para navegar a través de él, cada vez más nos encontramos situaciones como las que se nos comenta.
    Ya no sólo los estudiantes, sino que todas aquellas personas que hoy en día tengan los mínimos conocimientos para navegar a través de Internet pueden encontrarse con falsas noticias propagadas a través de las redes o de los propios periódicos. Sin embargo no es que los periódicos difundan información falsa, sino que debido al amplio mundo que se encuentra oculto tras la red, podemos presenciar mayor cantidad de plagio de páginas oficiales.
    Si bien es cierto, incluso puedo llegar a incluirme, en cuanto una información llega a ser viral en muy poco tiempo, no importa quien haya sido el propagador de la misma, sino que todos vamos a creer que lo que se nos cuenta es verdad.
    De esto no tiene la culpa Internet por su amplia esfera de actuación, sino nosotros mismos por no tener el interés de informarnos cuando contamos con datos en nuestras manos.
    Esto es un problema para la sociedad, no sólo por definirnos a nosotros mismos como ignorantes por aceptar información no creíble, sino también para los periodistas y medios de comunicación que día a día deben ocuparse de contrastar todo esa información (demasiado amplia) de la que nosotros podemos disfrutar libremente a través de Internet.

  9. Esta entrada pone de manifiesto uno de los grandes problemas que ha traído consigo Internet: la desinformación. Es muy grave que el 82% de los estudiantes encuestados fueran incapaces de distinguir entre un contenido patrocinado y una noticia real en la página web, por ello pienso que deberían endurecerse las leyes que obligan a indicar cuando estos contenidos son patrocinados. Una medida sería indicar, al igual que ocurre en televisión, en algún lugar de la página web qué tipo de contenido están viendo los lectores.
    Otro dato destacable es que la mayoría de los estudiantes emplea las redes sociales, entre ellas Facebook, como principal fuente de información. A pesar de que Facebook Inc. y Google están tomando medidas para evitar que los sitios que difunden noticias falsas usen sus plataformas publicitarias, es realmente fácil compartir una noticia falsa o satírica a través de estos sitios, especialmente debido a que en ellos existen páginas dedicadas a este contendido, lo cual opino que siempre debería estar indicado en la información que distribuyen.
    La conclusión que saco de todo esto es que en los institutos y centros de enseñanza se debería enseñar a navegar por Internet, a analizar el contenido que ofrecen las web y, en general, a acabar con la desinformación, pues estos centros deben adaptarse a la sociedad de nuestro tiempo y es fundamental que los jóvenes sepan distinguir e identificar las noticias reales en los medios que utilizan.

  10. No creo que el problema esté tanto en la capacidad de distinguir las noticias verdaderas de las falsas, sino en la fuente de información a la que se recurre. Si la fuente principal de información que utilizamos son las redes sociales, estamos, evidentemente, mucho más expuestos a bulos o noticias erróneas. El problema no es tanto así el acceso a la información a través de Internet sino qué fuentes online son las que se están utilizando.
    Siendo fundamental la educación con respecto a la valoración de la fiabilidad de una noticia, la solución, creo, pasa por saber recurrir a medios de comunicación o fuentes informativas fiables que contrasten las informaciones publicadas y que eviten la difusión de noticias erróneas con el objetivo de mantener su fiabilidad de cara a los lectores.
    Desarrollar este sentido de discriminación de lo erróneo sería fundamental para poner freno a la desinformación, como ya se ha comentado, pero no creo que el problema se limite al ámbito online; va mucho más allá. Es necesario, en definitiva, juzgar la veracidad de cualquier información a la que tengamos acceso, sin importar la vía por la que accedamos a ella.

  11. Como ya han dicho varios de mis compañeros, las nuevas plataformas y servicios que ofrece internet ayudan a la comunicación, pero en algunos casos puede ser un hoja de doble filo. Es habitual que numerosas informaciones se tomen como ciertas, solo por la difusión que han llegado a tener en las redes sociales. O incluso, que noticias de páginas webs poco fiables, se tomen como verídicas.

    Por eso es importante educar a los usuarios, es necesario formar para que no nos creamos todo lo que vemos a través de una pantalla. Hay diversas herramientas que nos sirven para verificar la identidad de los creadores de dicha información. En la asignatura de redacción, en periodismo, hemos visto bastantes y son muy útiles e interesantes.

  12. La mayoría de los estudiantes pasamos un porcentaje bastante elevado de nuestro tiempo en las redes sociales. La información que podemos encontrar en ellas muchas veces es información falsa, noticias sin corroborar o información que introduce gente como “broma”. Nosotros tenemos a nuestra disposición todo tipo de informaciones y está en nuestra mano difundirla como “noticia” o intentar verificar si esa información es correcta en otras fuentes de información fiables o en medios oficiales. Tambien tenemos numerosas herramientas de verificación que nos pueden servir como ayuda. En definitiva, está en nuestro poder saber distinguir entre la información que se divulga por internet y una noticia verdadera.

  13. Hay diferentes factores que pueden influir a la hora de percatarnos de si una noticia es falsa o no y, desde mi punto de vista, la capacidad crítica personal es una herramienta fundamental a la hora de comprobar si estamos ante una noticia falsa. No podemos dar por hecho que por el simple hecho de estar publicada en alguna plataforma el contenido es veraz. Comprobar o conocer la fiabilidad de la fuente que la emite y contrastar la información que estamos leyendo buscando noticias relacionadas o que hablen del mismo tema u hecho nos asegura no caer en la comodidad de aceptar el bombardeo de contenidos al que estamos expuestos a diario.

  14. Los datos ofrecidos por el estudio nos presentan una realidad desgarradora. Que nuestra generación tenga dificultades para diferenciar entre contenido patrocinado, y una noticia, o una noticia real y otra falsa viendo anulada su capacidad crítica tiene una consecuencia innegable. Seremos una generación fácilmente manipulable, más sensibles al periodismo sensacionalista, al spam, y a la calumnia que al periodismo de investigación , de datos, honesto, y argumentado. Y una población manipulable, es una población débil, y nada empoderada, que sólo se dejará arrastrar por el hastag, o el youtuber de turno.

    Es de vital importancia para la sociedad que se haga un énfasis en la educación en las redes sociales e Internet, y añadan a los típicos peligros ya conocidos el de la “alienación”. Es inaceptable que la generación ha traído bajo su brazo el smartphone se deje engañar de esa manera por fakes, campañas publicitarias, y bombas sensacionalistas. Para eso deben impartirse conocimientos de verificación de contenido, comprobación de fuentes, y aprender a discernir que lo visual no siempre implica realidad. No es “Lo estas viendo. Está pasando.”, es “Está pasando. Lo estas viendo”.

    Si no se toman medidas seguiremos preguntando que ha pasado referéndum tras referéndum, elección tras elección.

  15. Es cierto, como dicen mis compañeros, que con el uso global de Internet, han aumentado los sitios de bromas y noticias falsas y que muchas personas pueden llegar a creérselo. Incluso muchos periódicos de renombre publican esas noticias tomándolas como verdaderas. Pero como siempre, si Internet es el problema también es la solución. Basta con buscar más información sobre el tema en otros medios y ahondar en la web.

  16. Es cierto, como dicen mis compañeros, que con el uso global de Internet, han aumentado los sitios de bromas y noticias falsas y que muchas personas pueden llegar a creérselo. Incluso muchos periódicos de renombre publican esas noticias tomándolas como verdaderas. Pero como siempre, si Internet es el problema también es la solución. Basta con buscar más información sobre el tema en otros medios y ahondar en la web.

  17. En mi opinión Internet es una fuente inagotable de información, tanto falsa como real, hay gran cantidad de personas que creen que todas las paginas web son fiables, es decir, todo lo que ven en Internet es cierto, esto es un gran problema, pero tiene una solución que es contrastar la información en varias fuentes, o consultar solamente fuentes fiables, aun así a día de hoy la sociedad de la información y de Internet es fácil de manipular ya que el nivel cultural de la misma es por regla general bastante bajo.

  18. Estoy de acuerdo en como concluye el artículo con lo de que hay que formar más a los jóvenes para que esto no ocurra.
    La cantidad de información que hay en la web es imparable, tanto la falsa como la auténtica y esto es un hecho. El problema es como dice el artículo, que no se nos instruye para diferenciar esto. Ni siquiera a los más jóvenes, a los que ya han nacido en la era de internet se les está enseñando a no creer todo lo que leen en redes sociales o demás plataformas.
    Puede que pase a personas jovenes, pero porque tambien creo que las horas que pasamos en la red son infinitamente mayores a las que puede pasar una persona de mediana o avanzada edad. Según he podido obervar muchas veces en mis redes sociales, siempre comparten noticias de estas características (de fuentes no fiables), las personas cuya edad supera los 40 años, o jóvenes pero que tienen un nivel formativo medio-bajo.

  19. Para mi, Internet en cuanto a la oferta de información que genera, supone un dilema tan antiguo como la propia información, ¿qué es mejor? tener una sola voz a la que hacer caso con los ojos cerrados y sin posibilidad de replica o tener tantas voces como personas contando al mismo tiempo lo que ellos piensan. Cualquiera de las opciones es tan peligrosa como la otra, pero en mi opinión, la existencia de una voz única, genera a la larga más desinformación que la posibilidad de millones de voces hablando cada una de un tema, pues lo único que hay que hacer, en un mundo de interferencias, es encontrar el canal que se escucha con claridad. Lleva su tiempo y cuesta trabajo pero lo recompensa con una cantidad de información tan valiosa como el esfuerzo dedicado.
    Al hilo del post original y tratando de dar respuesta a la pregunta, yo digo que es normal que un estudiante universitario tenga problemas para identificar si una noticia es falsa o es verdadera; o cuanta paja hay dentro de la propia noticia, porque las cosas no siempre son blancas o negras, pueden existir noticias reales con adornos y matices que generen esos errores de los que queremos huir. ‘Estudiante’ es el primer peldaño dentro de la escalera de la investigación, en un mundo de ruido, para un novato debe ser difícil descomponer las interferencias, desmontar las piezas del rompecabezas para sacar lo importante, y digo debe porque de no ser así, estaríamos ante un erudito, un adelantado a su momento con capacidades superiores a los de su generación. El problema real es que haya investigadores incapaces de reconocer la verdad de la mentira, pues ellos se supone ya están en lo alto de la escalera, y aunque siempre se puede mejorar ellos ya deberían haber superado ese escollo para llegar donde están.
    En resumen, Internet es un mundo con tanta información veraz como falsa, es cuestión de saber buscar, y es normal que a un estudiante universitario le resulte difícil en un principio localizar y separar la información verdadera de la falsa, pero eso es una habilidad que con el tiempo y el trabajo se desarrolla y perfecciona.

  20. Internet es un inmenso medio de información de todo tipo, y como podemos imaginar, es imposible no encontrar noticias falsas, bromas o mensajes poco fiables sobre cualquier suceso. La labor de un buen documentalista, periodista, investigador o persona dedicada al mundo de la comunicación, es seleccionar aquella información fiable y de buena calidad y desechar aquella que sea falsa e indeseable.
    En lo referido al artículo, puede ser que a los jóvenes nos cueste más saber seleccionar información, ya que a veces “nos conformamos con lo primero que vemos”, pero es cierto que, como ya han dicho mis compañeros, hay que investigar de forma adecuada y saber buscar y no obtener una sola información. En mi opinión, creo que este aspecto va mejorando a medida que vamos creciendo y con el paso del tiempo iremos perfeccionándolo todavía más.

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